Receta
de esta semana: Tarta de repollitos de Bruselas, brócoli y maíz
Preparación
Ingredientes
Repollitos de Bruselas. Rico en vitamina C. Es un nivelador del sistema nervioso. Alivia dolores gástricos e intestinales y ayuda a eliminar los parásitos intestinales. Purifica el organismo y alivia los dolores reumáticos.
Brócoli. Actúa como calmante. Es laxante y diurético. Es antiinflamatorio, antioxidante, anticancerígeno. Es muy bueno para quienes padecen de hipertensión, colesterol elevado o estreñimiento.
Tarta Cernir la harina, la sal y el polvo de hornear. Agregarle el queso rallado y mezclar. Calentar la leche e incorporarle el aceite, mezclar y verter sobre los ingredientes secos. Revolver hasta que la masa se desprenda del recipiente. Volcarla sobre la mesada y terminar de armarla con un poco de harina. Formar un bollo y dejarlo descansar fuera de la heladera cubierto con papel film.
Relleno Limpiar los repollitos quitándoles las hojas que no estén bien. Ponerlos en agua con un chorro de vinagre y dejarlos media hora. Luego retirarlos, enjuagarlos y cortaros en rodajas. Ponerlos en una cacerola con la cebolla, el pimiento, la salsa de tomate y el yogur. Llevarlos al fuego y dejar que se cocinen a fuego medio y revolviendo cada tanto hasta que los vegetales estén cocidos.
Aparte separar en ramitos el brócoli y cocinarlos al vapor o con agua en una cacerola destapada. Una vez a punto se retiran, se escurren bien y se pican.
Una vez que los repollitos estén cocidos se ponen en un recipiente y se agrega los brócoli, los granos de maíz, el queso rallado, los dientes de ajo, el aceite y el almidón de maíz. Se mezcla bien y se condimenta con sal, pimienta y las especias.
Armado de la tarta Se estira tres cuarta parte de la masa fina y se forra un molde de 26cm de diámetro. Se vierte el relleno y con la masa restante se puede cubrir la superficie haciéndole luego algunas perforaciones para que salga el vapor o se puede decorar con tiras de masa.
Cocción Se lleva a un horno precalentado de 180º durante 40 o 45 minutos o hasta que se note la masa cocida y el relleno firme. Se retira, se deja enfriar un poco y luego se sirve.
Porciones: 6
Masa de tarta 2 y ½ tazas de harina (300 gramos) 2 cucharaditas de polvo de hornear (leudante, polvo químico) 1 cucharadita de sal 2 cucharadas de queso rallado ½ taza de leche a punto de hervor ½ taza de aceite
Relleno 1/2kg de repollitos de Bruselas 1 cebolla mediana picada 1 pimiento rojo (morrón, ají dulce) cortado en tiras finas La mitad de un brócoli chico 2 choclos hervidos y desgranados (mazorca, elote) 2 huevos grandes 2 tazas de salsa de tomate envasada 1 taza de yogur natural 100 gramos de queso rallado 3 dientes de ajo picados ¼ taza de aceite 2 cucharadas de almidón de maíz (fécula de papa, chuño, espesante) Sal, pimienta Páprika, pimentón dulce
Provista
por
Alimento
Estrella:"Judía verde - Chaucha"
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La judía verde tiene fama de sana y no es para menos pues aporta valiosos nutrientes y muy pocas calorías. En la cocina sorprende por su versatilidad.
La judía verde, también llamada judía tierna, es la vaina de una planta trepadora que se ha cosechado antes de que las semillas completen su maduración. Por esa razón, a pesar de que botánicamente está considerada una leguminosa, se consume y se trata como una verdura. Una vez maduras, las vainas pierden valor nutritivo y únicamente se aprovechan las semillas en estado fresco o seco. Entonces sí se consume como legumbre.
Ligera y depurativa La judía tierna es, ante todo, un alimento ideal para incluir en las dietas depurativas y de adelgazamiento. Una de las razones es su reducido aporte calórico (solo 28 cal/100 g), pues en su composición hay un alto porcentaje de agua (90%) y apenas contiene grasa (0,6%). El resto está constituido por hidratos de carbono (4,2%) y una pequeña proporción de proteínas (1,9%), que la convierten en un alimento de fácil digestión. Otro de los argumentos a favor de incluirla en las dietas «ligeras» es su notable aporte de fibra. Todas estas virtudes se ven reforzadas por su poderoso efecto diurético, gracias a su riqueza en potasio y su bajo contenido en sodio. Esto favorece la eliminación del exceso de líquido en el organismo y es muy beneficioso en el caso de que se sufra hipertensión, gota o cálculos renales. Además, la presencia del aminoácido arginina ayuda en trastornos de las vías urinarias como la cistitis. Con todo, para beneficiarse plenamente de sus propiedades depurativas conviene moderar la sal en su preparación.
Amiga del corazón La fibra soluble de la judía verde ejerce un efecto muy positivo sobre los niveles de azúcar y colesterol en el organismo, pues regula la velocidad con que los azúcares pasan a la sangre, haciendo más lento el proceso. Por esa razón, la judía verde debería incluirse en la dieta de aquellas personas que presenten problemas de hipercolesterolemia o hiperglucemia, ya que les ayudaría, de una forma sencilla, a sobrellevar su enfermedad. Su capacidad para prevenir enfermedades cardiovasculares se ve reforzada, además, por su alto contenido en vitamina C, betacarotenos y otros compuestos antioxidantes Esta verdura es rica sobre todo en vitamina C (23,4 mg/100 g), aunque también en vitaminas del grupo B, como la B6 (0,22 mg) y la B9 o ácido fólico (60 mcg). Este último, además de ser un gran antioxidante, resulta útil en las embarazadas para favorecer el buen desarrollo del feto, especialmente cuando se consume antes y durante los primeros meses del embarazo. Tampoco son desdeñables las dosis de vitamina A (28 mcg/100 g) que aporta la judía verde.
En la cocina La judía verde es muy poco exigente en la cocina, pues con lavarla y cortarle las puntas puede disfrutarse en su punto en unos minutos de cocción. Con un chorrito de buen aceite de oliva, una sencilla vinagreta o una mayonesa ya la tenemos vestida para acompañar cualquier menú o servirla como entrante. Esta deliciosa verdura también tiene un pequeño inconveniente: una proteína llamada faseolina, de acción ligeramente tóxica, que la hace indigesta si se consume cruda. Afortunadamente, esta sustancia es muy sensible al calor y resulta inofensiva después de unos minutos de cocción. A esta verdura le sientan bien los salteados rápidos, que se pueden realizar en un wok a la manera tradicional. Las judías verdes también pueden hervirse en agua. Basta cocerlas, con el cazo destapado, unos 10 o 12 minutos dependiendo de la variedad, y añadir la sal al final para que no se endurezcan.
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